Con la vista puesta en el centenario de la Fundación Comunitaria, que se cumplirá en 2027, he estado reflexionando sobre lo que significa realmente alcanzar un hito como éste: no sólo marcar los años que han pasado, sino ser conscientes de lo que vamos a construir a continuación.
Los primeros 100 años de la Fundación Comunitaria de Nueva York Central fueron importantes. Importaron porque la gente se presentó. Porque la generosidad echó raíces. Porque, con el tiempo, nos convertimos en parte de la historia de esta región.
Los próximos 100 años son aún más importantes.
Esto es a lo que nos lleva. Nuestro Centenario no consiste en una celebración aislada ni en una mirada retrospectiva congelada en el tiempo. Se trata de aprovechar este momento para fortalecer los cimientos que tenemos debajo. Eso significa escuchar más profundamente, abrir más puertas y asegurarse de que más personas se ven a sí mismas como parte de la configuración del futuro del centro de Nueva York. Se trata de reintroducirnos en partes de esta región que quizá aún no nos conozcan bien. Y demostrar, de forma muy real, que la tienda es lo bastante grande para todos nosotros.
Nos verás centrando voces que no siempre han estado centradas. Nos verás crear más oportunidades para que los residentes, los líderes de organizaciones sin ánimo de lucro y los jóvenes compartan sus ideas, su creatividad y sus esperanzas para la próxima generación. Y nos verás apoyándonos en lo que mejor sabemos hacer: reunir a la gente en torno a un propósito compartido, con compasión, humildad y determinación. Parte de ese trabajo ya está empezando.
Esta primavera ampliaremos nuestra asociación con Resilia para lanzar un ecosistema de desarrollo de capacidades en cinco condados para organizaciones sin ánimo de lucro y de base. Esto significa apoyo práctico y cotidiano: herramientas para reforzar las operaciones, clarificar el impacto, planificar el futuro y conectar con colegas a nivel local y nacional. Se trata de ayudar a las organizaciones no sólo a sobrevivir, sino a crecer con confianza y sostenibilidad.
Y en 2026, volveremos a invitar a los residentes a que ayuden a decidir cómo se invierte el dinero de la comunidad mediante un proceso presupuestario participativo en varios condados. Esto es democracia a nivel local. Los vecinos se reunirán para sacar a la luz ideas, dar forma a soluciones y votar sobre lo que más importa donde viven. Voces reales. Decisiones reales. Impacto real.
Estas son las primeras señales de un compromiso mucho mayor. En 2027 y más allá, nos verás contar nuestra historia de nuevas formas, implicar a personas de todas las edades y crear espacios para el aprendizaje, la creatividad y la toma de decisiones compartida, todo ello basado en la creencia de que todo el mundo tiene algo que dar.
Suena grande, porque lo es. Mangas remangadas. Corazones abiertos de par en par. Llevando a todo el mundo.
Si quieres inscribirte en nuestro proceso de presupuestos participativos, visita: cnycf.org/pbform